lunes, 4 de febrero de 2008

Calima


Después de llevar muchos días estudiando y ver que me costaba respirar algo, decidí escribir sobre un fenómeno metereológico que tenemos que padecer con mucha resignación todos los habitantes de las Islas Canarias, que es donde yo resido. Este fenómeno lo solemos llamar calima.
Las Islas Canarias, al estar ubicadas cerca del continente africano, tenemos que aguantar la arena que recibimos del desierto del Sahara. Tanto es así que aunque esté despejado el cielo, no lo vemos azul, si no de un color tirando a naranja. No sabes nunca si está nublado o no porque es imposible ver las nubes, eso si, cuando la calima es muy fuerte. Muchas veces, este polvo viene acompañado de un aire completamente caliente, y por consiguiente, hace un calor insoportable. No se puede ni respirar por lo caliente que está y si le sumamos toda la arena que estamos respirando, pues tu nariz y garganta se suelen resentir. Los que si que lo pasan muy mal son los alérgicos y los asmaticos. Mi hermana es una de ellas y más de un susto nos ha dado.
Para que vean que no estoy exagerando, que es lo que suelo hacer, aquí les he puesto una imagen por cortesía del Satélite Terra.
Menos mal que ya ha llovido un poco y se fue gran parte del polvo. Ahora solo queda por limpiar los coches y demás cosas que utilizamos al aire libre, porque se quedan todas llenas de tierra.